La “buena” educación

En el diario Qué, edición de asturias, del 13 de diciembre de 2005 (es decir, hoy) viene una interesante noticia (página 17) sobre un estudio que la Universidad de Granada ha realizado sobre los dibujos animados que emiten en televisión. Como siempre, acusan a las series de animación de sexistas, racistas y violentas, utilizando argumentos bastante fáciles de refutar en muchos casos (como que solo 4 de los 117 personajes estudiados no son occidentales, cuando en Campeones, por ejemplo, casi no encontramos europeos, y americanos mejor no hablamos). A partir de todas esas razones, que la UGR habrá estudiado a conciencia, se llega a la conclusión de que las series infantiles son una mierda, hablando en plata.
Sin embargo, lo gracioso es que dicha noticia aparece justo al lado de un recuadro que habla sobre cómo en Gran Hermano se quedan afónicos de tanto insultarse y justo debajo de otro recuadro que anuncia que los programas más populares de los domingos son Aida y Gran Hermano: el debate. Ahora bien, yo planteo lo siguiente:
Nosotros crecimos con el sexismo de Campeones (solo había 2 tias, a saber: Paty y la novia de Julian Ross, de cuyo nombre no logro acordarme), la violencia de Los Caballeros del Zodiaco (donde ya aparecian los primeros homosexuales de la animación, vease el caballero de piscis), la todavía más violencia de WWF (a todos nos entraba el baile de San Vito cada vez que ganaba el Último Guerrero) y, por supuesto, el racismo de Humor Amarillo, que nos provocaba (y sigue provocando) tremendos ataques de risa cada vez que veiamos a un japonés de aquellos (que los comentaristas llamaban chinos, pero en realidad eran japoneses) darse una tremenda leche cruzando las hamburguesas flotantes. Crecimos con todos esos programas y salimos medianamente decentes (los hay que acabamos de ingenieros, pero en toda familia hay una oveja negra xD), con estudios o trabajando, y sin crear muchos problemas.
Los niños de hoy en día, sin embargo, se están criando viendo cómo la gente se insulta en Gran Hermano y en todos los programas de “debate” que sólo hablan sobre Gran Hermano, OT y similares, viendo series de “calidad” (no voy a decir cuáles, que esto ya es más subjetivo) que duran en antena 2 telediarios, y escuchando el regetón (no se cómo se escribe ni me importa). El resultado de toda esta “buena” educación televisiva es el descenso de matriculados en prácticamente todas las titulaciones universitarias (incluso la mayoría de la gente que termina la ESO no hace ni siquiera un módulo ni nada que le pueda ayudar en el futuro), las bandas callejeras y un más que notable descenso de la educación y el civismo.
Francamente, si tengo que escoger una programación para mis hijos, prefiero que vean las series sexistas, racistas y violentas que me educaron a mi y a mis hermanos (en general a toda mi generación) y nos hicieron gente de provecho, antes que los “políticamente correctos” programas en los que sale gente insultándose a voces y peleándose, teniendo mucho cuidado de censurar las palabras malsonantes con un pitidito (que no sirve para nada) que están produciendo un futuro “inmejorable” para la sociedad.
Podéis descargaros la noticia en PDF de la página del Qué, o podeis verla en la web de la Universidad de Granada.

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