Eragon

Poco antes de que terminase el 2006 se estrenó Eragon. Como tenía el libro, me puse a leerlo febrilmente para poder tener la referencia antes de ver la peli.

La portada del magnifico libro

Tengo que decir que el libro me encantó, y que mientras lo iba leyendo recordaba aquellos comentarios en la prensa que decían que su autor, Christopher Paolini, es (posiblemente) el nuevo Tolkien. El caso es que el mismo día que lo terminé fui al cine a comparar, gran error. Desde que me senté antes de ver la peli hasta que me levanté mientras los títulos de crédito no dejé de flipar con el sacrilegio que se planteaba ante mis ojos.
Lo primero que le dije a Edu fue: “Cualquier parecido con el libro es pura casualidad”. Y la verdad es que lo que tienen en común el libro y la peli es poco más que la dragona y los nombres de los personajes. Pero lo peor no es que no hayan sido nada fieles al libro, si no que lo que hicieron lo hicieron bastante mal. El vestuario (a excepción del de los protas) era bastante penoso, incluso llegamos a decir que al final de la peli sale el príncipe Aliatar. Los enanos de altura considerable, seguramente más altos que yo, no hicieron otra cosa que recordarme aquellos enanos gigantes de Dungeons & Dragons, y el guión no era precisamente una joya del cine actual. Vamos, que no creo que se vaya a llevar ningún Oscar.

El cartel de la peli

Lo único que se puede decir a su favor es que algunos efectos especiales estaban muy bien hechos. De hecho, la dragona estaba realmente bien hecha. Algunos personajes también estaban perfectamente caracterizados, como Brom (Jeremy Irons) o Durza (Robert Carlyle), lo que hacía que algunos momentos de la peli no fuesen tan malos.
En general, recomiendo el libro mucho muchísimo, de hecho a mi me pareció genial. No obstante, debeis permanecer todo lo alejados de la peli que os resulte posible, de verdad. Libro si, peli no.
Un saludo.

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