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Hola de nuevo a todos!
Ya he vuelto de mi viaje vacacional por tierras de la Europa del este. He de decir que me encantó conocer tanto Praga como Budapest, además de otros sitios como San Andrés, Karlovy Vary o Brno.
El tema del viaje hasta allí fue un poco pesado, ya que tuvimos que coger un alsa hasta Barajas y luego allí el avión (que son 2 horas y media, estamos al lado), pero la vuelta fue mucho peor: avión a las 0:00 del sábado, llegada a las 3 y pico de la madrugada a Barajas, a las 6 nos tiramos una hora de metro hasta Mendez Álvaro y a las 8 un alsa que nos dejó en Gijón a las 14:15 más o menos.
De Budapest tengo que decir que me gustó mucho como ciudad, sobre todo la parte de Pest. Está llena de calles anchas y edificios impresionantes (todos con limitación de 5 pisos de altura), así como palacios y monumentos por todas partes. Allí visitamos el parlamento, la basílica de San Esteban y la ópera (donde nos acompañó una guía muy rica). También hicimos visitas panorámicas por la ciudad y fuimos a la parte de Buda, que es la parte medieval de la ciudad, donde vimos el castillo de Budapest, los sitios a los que iba Sissi a tomar helados y cosas así.
Aquí os dejo una vista del impresionante parlamento visto desde el Danubio (que recorrimos en barco):

El parlamento

Y este es un McDonald’s que anteriormente era una sala de espera que tenía Sissi al lado de la Estación Oeste:

El McDonald's de Sisi

También tuvimos una visita a un pueblo llamado San Andrés, que es un poco como el Santillana del Mar de Hungría, todo lleno de tiendecitas para el turista. Allí tuvimos nuestro único día de lluvia.
Para ir desde Budapest hasta Praga cogimos un autobús y atravesamos Eslovaquia (en una mísera hora, es que estos países son enanos) y pasamos por Brno, donde visitamos algunas calles repletas de turistas y tranvías. Lamentablemente, de la que pasábamos con el autobús no fui capaz de ver el circuito donde se corre el mundial de motociclismo (una pena, porque después de ver el de Cheste en Valencia ya tenía ganas de conocer algún otro circuito).
En Praga me sorprendió la cantidad de turistas que había, mareas y mareas de gente en las calles del centro. Tuvimos la suerte de que el hotel estaba realmente cerca del centro, sólo a dos paradas de metro, así que pudimos patear toda la ciudad sin problemas. Allí volvimos a tener una visita panorámica y alguna excursión por la ciudad. Pudimos ver la plaza del ayuntamiento de la ciudad vieja, la iglesia de San Pedro y San Pablo, el barrio judío (atención al cementerio, que parece sacado de la mente de Tim Burton), el reloj astronómico, el castillo de Praga, la catedral de San Vito y muchas otras cosas que llegaron incluso a saturar.
Esto es el reloj astronómico, que es un poco complicado de entender, pero que cada hora hace una pequeña representación con figuras mecánicas en la que la muerte toca la campana y nos recuerda a todos que vamos a morir (muy festivo, si señor) mientras 2 figuras representando a la vanidad y la codicia lo niegan con la cabeza. La plaza siempre se llena de turistas cada hora para ver el espectáculo:

El reloj astronómico

Aquí está el cementerio judío. Esta foto está sacada en una parte donde había pocas lápidas porque no se podía sacar fotos y había un señor por ahí vigilando que no disparases con la cámara en las zonas donde había muchas lápidas juntas. La verdad es que resultó impresionante. Parecía un bosque, pero en vez de tener árboles tenía lápidas. Alucinante:

El cementerio judio de Praga

Y esto es exactamente lo que parece, un cerdo tirandose a la piscina (en Praga hay unas cuantas esculturas un poco raras):

Un cerdo saltando de un trampolin

Pudimos ir también a un pueblo llamado Karlovy Vary, que es un pueblo lleno de balnearios y con mucho mucho lujo. Allí hay unas fuentes termales que dicen que son muy buenas si bebes de ellas porque el agua sale a temperaturas muy altas, de hecho sale entre 38º y 72º C (lo que es una burrada de caliente) pero sabe igual que chupar una piedra. También allí nos dijeron que se había rodado la escena en la que James Bond entra al casino en Casino Royale (tendré que comprobarlo, que tengo foto del sitio).
Aquí teneis el supuesto casino donde James Bond se jugaba los cuartos:

El casino de Casino Royale

En cuanto a la comida tengo que decir que en toda la semana tuve la impresión de estar comiendo siempre los mismos platos, porque lo típico de esas zonas es muy parecido: una especie de sopa de verduras y carne de cerdo con una omnipresente salsa. El único día que comimos por nuestra cuenta fuimos a un McDonald’s.
Esto es un sobre de ketchup en checo (qué idioma tan bonito):

Un sobre de ketchup en checo

No tuve ningún problema defendiéndome con el inglés, pero el húngaro y el checo tengo que decir que directamente no me parecen idiomas, son la cosa más rara que te puedes encontrar. Eso si, lo primero que nos enseñaron los guías fue a pedir cerveza.
En general el viaje me prestó bastante, ya que tenía muchas ganas de conocer esas ciudades. Y aunque al final acabamos un poco cansados de tanto patear Praga y Budapest, mereció la pena.
Si no conocéis estas ciudades, id, que os van a gustar.
Un saludo.

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