Brave (Indomable)

El viernes pasado fuí al cine a ver Brave (Indomable).

Brave (Indomable)

La razón es muy sencilla: siempre me han gustado mucho las pelis de Pixar. Aún así, fui al cine un pelín condicionado por las dos últimas, Up y Toy Story 3, que más parecían buscar el impacto emocional en los espectadores que otra cosa. Pero no voy a destripar el final, comencemos por el principio.

La Luna

El corto de Pixar, que precede a todas sus películas, en este caso es “La Luna”. Aquí os dejo un pequeño clip:

Habitualmente estos cortos se suelen utilizar para mostrar las nuevas tecnologías desarroladas, y en algunos de ellos se pueden notar claramente esas mejoras, en unas ocasiones las texturas, en otras son los fluidos, las partículas, el pelo, cosas así. En este corto sin embargo no pude encontrar nada que destacase del resto (si acaso la iluminación), porque el salto cualitativo que han dado para esta película es poco menos que grandioso.

El corto en sí es muy bonito y establece el tono de la película muy acertadamente, ya que no muestra nada en exceso, ni comedia, ni demasiada acción. Al terminar, el espectador está preparado para la película.

La película

Como ya he dicho, tenía una idea preconcebida sobre la película, la cantidad de drama, la cantidad de risas, la cantidad de acción, etc. Sin embargo he de admitir que me equivoqué rotundamente, y no para bien (tampoco para mal, y ahí está la cuestión).

La historia

Ésta es la gran decepción de la película. No por ser una mala historia, al contrario, la historia es perfecta para llevar a los niños al cine. Sin embargo, precisamente por eso resulta una historia un tanto descafeinada, con una trama bastante sencilla y muy pocos momentos de auténtico drama.  Perfecta para los infantes, pero algo sosa para los adultos, que nos esperábamos algo más de muerte y destrucción.

La ambientación

Símplemente perfecta. La historia se desarrolla en un reino escocés, formado por cuatro clanes distintos, cada uno con su iconografía y sus personajes bien diferenciados. Aparecen imagenes de juegos escoceses, y un entorno muy natural con ciertos elementos reales como megalitos y monumentos fúnebres. Todo rodeado por acantilados, montañas y bosques. La música, la decoración y la iconografía dan el toque perfecto para que la inmersión sea automática.

Los personajes

Si de algo cojea esta película (a parte de la historia) son algunos personajes. No sé si es a causa de la duración, pero da la sensación de que los personajes principales no están muy desarrollados. La protagonista no me terminó de gustar, quizás por representar un tipo de personaje ya muy manido. El caso es que me pareció un poco sosa.

Con la madre pasa exactamente lo mismo, un cliché desde el primer minuto hasta el último. Y el padre resulta algo gracioso (igual que los hermanos pequeños), pero no aportan nada nuevo al cine.

Los personajes secundarios, sin embargo, resultan mucho más atractivos, ya que al pertenecer a 3 clanes completamente distintos, los diseñadores nos presentan cualidades mucho más graciosas e interesantes, como príncipes inútiles, o chulos, jefes chiflados, o personajes a los que no se les entiende al hablar.

La música

Hacía tiempo que no encontraba una película en la que la música complementa correctamente a la acción. En este caso la música es bastante buena y acompaña perfectamente a cada momento. Nada de música de acción en escenas cómicas ni nada por el estilo. Además, ayuda mucho a la ambientación.

El doblaje

Al igual que la música, por fin encuentro una película con un doblaje decente. Todos los personajes gozan de unas actuaciones correctas por parte de los actores de doblaje, lo que ayuda a construir mejor a los personajes de animación y darles más realismo. Quizás esto se deba a que no han contratado a los típicos actores que más tirón tienen en el momento o a personajes “famosos” (nunca perdonaré lo de Antonio Lobato en Cars).

El veredicto

Como ya he dicho, la historia es perfecta para los niños. Tanto es así, que al salir del cine mis amigos y yo coincidimos en que parecia más una película clásica de Disney que de Pixar. Y eso es lo que desilusiona un poco.

La verdad es que yo me esperaba algunos momentos más dramáticos (muertes y cosas por el estilo) pero me quedé con las ganas. Quizás sea todo culpa de películas como UP o Toy Story 3, donde los momentos tristes son tremendamente tristes, los momentos cómicos te hacen llorar de risa y los momentos de tensión son demasiado tensos. Y no hay nada de eso en esta película.

Eso sí, lo que salva a esta película es la magnífica factura propia de Pixar y su tecnología. Unos personajes que parecen completamente reales (lo del pelo, la hierba y la ropa ya roza la locura), unos escenarios increíblemente bellos y una animación muy buena (con alguna excepción en el movimiento del caballo) hacen que esta película sea impecable.

En resumen, se trata de una película muy bonita pero algo descafeinada.

Un saludo.

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